Aquella mañana Eduardo había discutido con su esposa, ella al parecer habia sacado los pies del plato, ellos estaban buscando un lugar donde construir su casa, y me pidiero ver un terreno que estaba vendiendo. Era uno de las mejores #inversiones que tenía yo en cartera, sin embargo mientras miraba a Eduardo explicándole lo bueno que podría ser aquella compra, en sus ojos solo veía #tierra y nada más que tierra. Me acerque a el y empezamos a hablar de mi familia y de pronto echo en lagrimas. Si nunca lo han visto, es impresionante ver a un hombre de 41 años llorando. Le dije que nos fueramos a tomar unas cervezas y seguimos hablando. Su #matrimonio se había terminado y con el mi comisión. Sin embargo, después de 6 años, aún sigo hablando con aquel hombre ya reconstruido y con una nueva pareja. ver mas